Tzawata expulsa a minera de su territorio ancestral

En horas de la mañana la comunidad Kichwa de Tzawata alertó sobre el sorpresivo ingreso de más de 200 personas contratadas por la empresa minera Terra Earth Rosources a su territorio ancestral con el objetivo de desalojar a las comunas kichwas Tzawata y San Clemente ubicadas en el sector de El Capricho, cantón Carlos Julio Arosemena Tola de la provincia del Napo.

Tras la inmediata reacción de los pobladores para impedir dicho ingreso se produjeron horas de tensión ante la presencia agresiva del personal contratado así como de la fuerza pública, pero así mismo la alerta de los comuneros y la acción organizada junto a las organizaciones de segundo grado y a nivel regional permitió la rápida respuesta ante la amenaza suscitada.

El Consejo de Gobierno de la Confeniae junto a su equipo técnico, jurídico y comunicacional se movilizó inmediatamente a la zona de conflicto a donde acudieron también a solidarizarse las autoridades del Pueblo Kichwa de Santa Clara y el delegado de la Defensoria del Pueblo de Napo. “Aquí se ha vulnerado los derechos colectivos de las comunidades porque ninguna comunidad puede ser invadida o desalojada, esto contraviene la constitución y tratados internacionales”, señaló Marlon Vargas, Presidente de la Confeniae.

Tras varias horas de acción decidida de la guardia Indigena junto a mujeres, niños, hombres y ancianos de las comunidades se logró la salida del personal externo en Tzawata y se procedió a verificar la presencia en la comunidad aledaña de San Clemente, donde se mantuvo una asamblea con la presencia de las autoridades indígenas en la cual se delinearon estrategias para fortalecer la defensa del territorio en vista de que si bien se ha resistido y expulsado a la minería, la amenaza de una nueva incursión continúa latente por lo que por decisión colectiva se conformó una asamblea permanente para vigilar y patrullar el territorio en todo momento.

Una vez realizado el patrullaje, se verificó la salida del personal y con presencia de la fuerza pública se decomisó armas de fuego; las comunidades se mantienen en expectativa y trabajarán de manera coordinada con la organizaciones indígenas para impedir que se vuelva a perpetrar un nuevo atentado a la integridad territorial.

Comunicación Confeniae